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Regreso a clases

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El día de hoy vamos a hablar de el regreso a clases, te voy a contar toda mi rutina de regreso a clases y me encantaría que en los comentarios, me dijeras como era el tuyo.

Cuando yo iba en la primaria, (hace algunos ayeres) yo era la niña más rara porque realmente me gustaba ir a la escuela y todo lo que venía con ésta, hacer todas mis tareas, formarme en la cafetería para comprar algo y complementar mi lunch, etc.

Entre mis cosas favoritas era organizar con mis amigas bailes para los festivales escolares, no era obligatorio, de hecho nosotras lo implementamos como parte de los festivales, durante varios festivales éramos las únicas que presentaban baile, después niñas de grados más abajo nos hicieron segunda, esto no nos parecía del todo bien porque nos quitaban protagonismo y era algo que no queríamos compartir; ya con los años cedimos y fuimos amigas y ya no rivales.

Cuando era aún más pequeña, había sábados que me despertaba, me uniformaba y despertaba a mi mamá, hasta que me hizo entender que no diario tenía que ir a la escuela. Para mi fue un momento difícil y de confusión. ¿Ahora me crees que en realidad era rara?

Claramente ésta emoción y amor por la escuela, con los años fue disminuyendo.

Lo que nunca disminuyó eran mis ganas tremendas de el primer día de clases, era una cosa de locos. No podía dormir, sentía cosas en el estómago, no quiero decir mariposas por que eso me haría aún más rara, pero era una cosa parecida.

Comprar mis útiles, ayudarle a mi mamá a forrar mis cuadernos y bolear mis zapatos, era una rutina feliz.

Lo que jamás entendí de la escuela, era el tener que forrar los cuadernos de cierto color y que aunque comprarás el cuaderno del color que tenías que llevarlo, para los maestros no era suficiente, tenías que forrarlos y fin.

Honores a la bandera, otra de mis cosas favoritas de pequeña y ya en la secundaria claro estaba que no se acercaba a mis cosas favoritas. Ser el abanderado de la escolta era el logro más grande, la situación más importante que podía ocurrirte. Claro que cuando me tocaba, me despertaba lo más temprano posible para que mi mamá me peinara lo más perfecto posible y no mover la cabeza hasta terminar los honores, para evitar algún roce y despeinarme.

Que bonito era ir a la primaria y que no tenías más preocupación que hacer tus multiplicaciones y las repeticiones de los verbos en inglés.

Cuéntame, ¿Cómo era tu regreso a clases?

Denise.

¿Qué es lo que piensas?

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